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domingo, 28 de febrero de 2021

Pasaporte como instrumento de evaluación por competencias para Cabrielistas

 


La valoración del proceso y del producto es una pieza clave de cualquier proyecto pedagógico. La razón no hay que buscarla en necesidad rutinaria de poner una calificación numérica sobre diez puntos, sino en la oportunidad de regular tanto el aprendizaje, como la conducta de los aprendices y los elementos que integran el proyecto, en diferentes momentos y con la ayuda de instrumentos diversos, que se adecuen a la finalidad, el procedimiento y la naturaleza del objeto de evaluación.
Uno de los instrumentos con mayores posibilidades es el pasaporte educativo, que recoge técnicas y estrategias, sobre todo en lo que afecta a su estructuración, del portafolio, como el perfil personal de cada equipo, pero también de la gamificación -si se recompensa el rendimiento académico por insignias- u otras herramientas cada vez más habituales en nuestras aulas, como las escalas de evaluación, las listas de cotejo o las rúbricas, para valorar una tarea determinada o el producto final en sí mismo.
Buen ejemplo de ello fue el pasaporte que diseñé para el proyecto Cabrielistas hace un par de años. La complejidad del proyecto requería, a su vez, de una herramienta que facilitara la regulación y valoración de los aspectos de mayor relevancia de esta iniciativa, al tiempo que la hiciera comprensible a los estudiantes implicados, de manera que los guiara hacia una meta clara y asequible. A pesar de que el producto final del proyecto fuera la publicación web, el pasaporte reorientaba el foco hacia otro objetivo más motivador, la excursión de final de curso a las Hoces del Cabriel, con la intención de pasar una jornada de multiaventura, en la que pudieran disfrutar del rafting o descenso en canoa por un tramo del río. Para lograrlo en el primer turno, el equipo tan solo debía presentar el pasaporte que comparto en esta entrada con todas las insignias selladas en tiempo y forma, ya fueran de cada una de las trece tareas como de las cuatro referentes a rendimiento académico y actitud. Los que no cumplieran exactamente ese requisito, irían en el segundo o tercer turno, en función del número de sellos, fecha y valoración de "logrado/ No logrado/ en proceso" que hubieran obtenido. 


Las tareas, por su parte, se calificaban con ayuda de una escala de valoración que partía de los indicadores de logro que debía alcanzar el equipo. Por cada una se les daba dos oportunidades o convocatorias de "Logrado", con el fin de favorecer a los más rezagados o con necesidades específicas. Por otra, la gestión de los equipos, desde los presupuestos del Aprendizaje Cooperativo, se llevaba a cabo en las primeras páginas del pasaporte, primero de manera individual, a modo de autoevaluación y evaluación externa para desempeñar un rol concreto en el equipo -como el de portavoz, secretario, dinamizador o supervisor- y de manera grupal. Por último, se incorporaba un código QR por apartado para interactuar de manera telemática con el pasaporte, a través de los formularios de Google o Google Forms. La portada, finalmente, se imprimía en el color con que se identificaba a cada uno de los equipos. Es la razón por la que aparece en blanco, tan solo acompañada por la trama de puntos, en el modelo en PDF que he incrustado al final de esta entrada.

Por desgracia, debido a la falta de tiempo y desacuerdos internos, no se pudo poner en marcha. Espero que sirva de inspiración para otros apasionados del ABP que tenga la necesidad o el deseo de implementarlo en sus proyectos.

martes, 24 de marzo de 2020

Rúbrica para evaluar un esquema


El esquema es la representación visual de una serie de conceptos que, relacionados entre sí, tejen una red compleja de conocimiento. Su utilización se ha vinculado, en numerosas ocasiones, con la del resumen, como técnicas de estudio hermanadas, al servicio de la lectura comprensiva y del subrayado de un texto. 
Su principal virtud se halla en la capacidad de desentrañar la maraña de ideas, fechas, lugares o nombres propios de textos armados con una densidad conceptual notable o con una abundancia inusual de datos. Por otra parte, y según algunos expertos, esta técnica de estudio despierta zonas de nuestro cerebro que, en textos de lectura tradicional, secuencial, se mantienen inactivas. De esta forma, se favorece un tipo de aprendizaje integral, generalizado, sensible a los distintos estilos de adquirir un conocimiento por vías formales o informales.
La rúbrica objeto de esta entrada se inspira en las dos últimas que publiqué para valorar un resumen y la expresión escrita de un texto expositivo - argumentativo, respectivamente. La principal novedad radica en la demanda de sincretismo y brevedad en la formulación de los conceptos (para evitar la copia engorrosa, prolija y descarada del libro de texto) a la vez que fomenta el desarrollo de estas ideas en ramaje frondoso, tupido y rico en matices o relaciones conectivas.

Espero, como en las dos rúbricas anteriores, que sea de provecho y ofrezco, a su vez, el enlace de descarga al documento en .xls (formato Excel).



domingo, 22 de marzo de 2020

Rúbrica para evaluar un resumen



El resumen es uno de los ejercicios habituales en el aula y en las pruebas de acceso a muchos estudios superiores. Su valor radica en que sirve tanto de técnica de estudio, para contenidos teóricos extensos, como de prueba de comprensión lectora de un texto o de muestra de expresión escrita. Tampoco es, por otra parte, un recurso exclusivo de las clases de Lengua, sino que es habitual en Historia, Ciencias, Filosofía y otras materias que dependan de producciones escritas, por lo que su adquisición, desarrollo y perfeccionamiento, como herramienta instrumental, es una tarea puramente interdisciplinar.
Los criterios clásicos son brevedad, claridad, sencillez y objetividad, cuya finalidad última siempre será la de elaborar un resumen que pueda sustituir al texto original en su sentido. Así se describe en las páginas 433 a 440 de Saber escribir (2006), del Instituto Cervantes, coordinado por Jesús Sánchez Lobato. 
La rúbrica que se ofrece en esta entrada contempla los cuatro criterios clásicos, con alguna modificación de calado (se responsabiliza a la sencillez de los procedimientos de cohesión) y se le añaden los ítems que valoran la presentación, adecuación y corrección que se habían estipulado para la evaluación de la expresión escrita de textos expositivos y argumentativos.
Recomiendo, para finalizar, la lectura de "Textos expositivos: el resumen", contribución de Marta Milian en Secuencias didácticas para aprender a escribir (2003), de la editorial GRAÓ, y compilado por Anna Camps.

Además del enlace a la descarga directa de la rúbrica en PDF, facilito un nuevo link para conseguirla en formato .xls (como documento de Excel). 

Espero que sea de utilidad.



sábado, 21 de marzo de 2020

Rúbrica para evaluar la expresión escrita de textos expositivos y argumentativos


La valoración de la expresión escrita no es, a menudo, una tarea tan sencilla. No solo por la tentación de caer en una evaluación impresionista del escrito, condicionada por los gustos o motivaciones personales, pero carente de criterios objetivos -más allá de los consabidos para condenar la mala ortografía y algunas infracciones gramaticales evidentes- y que descuidan, con demasiada frecuencia, otros aspectos relevantes como la presentación, la cohesión entre las partes o la adecuación del registro preferido.
La solución, no obstante, se encuentra, por un lado en el instrumento de evaluación, pues no solo debe proporcionar la mayor objetividad posible, sino que debe facilitar la corrección (en términos de usabilidad y comodidad), además de mostrar unas valoraciones claras para docentes, estudiantes y padres. La rúbrica ofrece todas estas ventajas -a pesar de su coste inicial de creación-, junto con la versatilidad necesaria para aplicarla a distintos tipos de pruebas de evaluación, con ayuda de medios electrónicos (hojas de cálculo en línea, aplicaciones docentes generales o específicas para este instrumento) que establecen automáticamente una nota numérica. Por otro lado, abre la puerta al uso efectivo de competencias clave, criterios de evaluación, estándares de aprendizaje evaluables e indicadores de logro para inspirar los ítems que se valorarán; de hecho, hay herramientas docentes como iDoceo -que he utilizado para crear el modelo que hay a continuación- que permiten la inclusión de las siglas de las competencias clave y, a su vez, la de uno o varios estándares de aprendizaje, previamente tomados de los documentos puente o decretos curriculares de las diferentes administraciones autonómicas. Finalmente, es aconsejable tomar como inspiración el ejercicio de alguna prueba objetiva que tenga definidas sus condiciones de producción y algunos de sus criterios de calificación; en este caso, he tomado la "pregunta de producción" del nuevo modelo de examen de Selectividad, que se implantará a finales de este curso en la Comunidad Valenciana, según las directrices que fija la LOMCE:

"Pregunta de producción (0-2 puntos).

El alumnado habrá de elaborar un texto en registro formal de carácter expositivo argumentativo, con una extensión aproximada de 200-300 palabras, en el que habrá de demostrar su capacidad de expresión ordenada y coherente sobre un tema relacionado con el texto propuesto. Para su corrección, se tendrán en cuenta aspectos como los siguientes:
- la adecuación de la respuesta a la pregunta formulada;
-el registro utilizado (ausencia de coloquialismos, uso de expresiones adecuadas a este tipo de textos);
- el nivel de competencia en el manejo de los recursos morfosintácticos (relaciones interoracionales, sintaxis rica, ausencia de anacolutos, marcadores discursivos, etc.);
- el uso adecuado del léxico y la puntuación, además de la ortografía."

La rúbrica que comparto, a continuación, desarrolla muchos de estos aspectos y se estructura en función de cinco de las seis propiedades textuales (dejo de lado la estilística, por ser más complicada de valorar y menos relevante para este tipo de textos) que enunció Daniel Cassany en la página 316 de Enseñar Lengua (1992): coherencia, cohesión, adecuación, corrección y presentación.

Debajo del PDF incrustado se encuentra un enlace para su descarga directa. También se puede descargar en formato .xls (como documento de Excel) mediante este otro enlace.

Espero que sea de provecho y utilidad.




viernes, 26 de julio de 2019

Cata de textos, con denominación de origen


Lo más cercano es, por desgracia, lo más desconocido. Esta paradoja se repite con mayor asiduidad cuando se trata del patrimonio cultural, lingüístico o natural de alguna de nuestras localidades, con independencia de su tamaño, importancia o situación estratégica.
El motivo, tal vez, se encuentre en que no se conoce porque no se aprecia y no se aprecia porque quien lo debe disfrutar no ha participado directamente en su construcción, por lo que no es consciente de la complejidad que esconde esta herencia y de las posibilidades de futuro que puede proporcionar. Tal es el caso del mundo del vino en la comarca valenciana de Requena-Utiel, en donde se hallan mis raíces y mi centro de trabajo. 
El vino es, para nosotros, una realidad compleja, compuesta por una rica variedad de caras y aristas que no siempre reconocemos con la suficiente profundidad. A la tradición milenaria del cultivo de la vid, se le añade la elaboración artesana del vino en sus históricas bodegas, las cuales no reniegan de la más moderna tecnología para lograr la óptima maduración de los caldos, su comercialización y publicidad en mercados nacionales e internacionales. 
Este capital agrícola, en constante expansión, necesita del factor humano para asegurar su continuidad y crecimiento, ya sea por la conquista de nuevos paladares inquietos, que disfruten de las bondades del enoturismo local con la excusa de degustar la bobal, nuestra variedad endémica con más carácter; ya sea para abrir la tierra y recoger el fruto en racimo, mientras el verano renace en otoño; ya sea por facilitar la fermentación maloláctica en barricas titánicas de metal que desafían la gravedad o en esas otras de roble americano (e incluso francés) para que el vino respire, madure y haga suyo el sabor de la madera; ya sea para compartir este tesoro líquido, sangre del tiempo y del terreno que nos vio nacer.
Esta necesidad ya no tiene suficiente garantía con el legado familiar, ni con el entusiasmo, dedicación y cuidado que se han transmitido de padres e hijos desde hace siglos. El progreso de la sociedad actual reclama perfiles profesionales cada vez más especializados, competentes en áreas de actuación que no eran imaginables décadas atrás, como la búsqueda de información en internet, la gestión de redes sociales para la empresa o la creación y administración de páginas web. La formación integral del futuro trabajador no se conforma, por tanto, con una mera transmisión de contenidos que profundicen en los apasionantes entresijos del vino, desde una perspectiva puramente científica o aplicada a su cultivo y elaboración, sino que requiere de las letras y de las ciencias humanas para comprender mejor, publicitar el producto y explorar nuevas posibilidades de negocio, como el enoturismo, que pueda ofrecer el ámbito geográfico de nuestro sector vitivinícola. Al margen de las habilidades digitales que se han citado, serían imprescindibles, en definitiva, todas aquellas que contribuyan a la expresión y comprensión, orales y escritas, de textos, ya sea en formato de papel o digital.
Este objetivo último es el que preside la unidad didáctica que comparto a continuación, destinada a los alumnos de 3º de PMAR del Ámbito Lingüístico y Social del IES Número 1 de Requena. El diseño y elaboración de la unidad se ha fraguado en el seno del grupo de trabajo que organizó el compañero Paco Armero, con el fin de conocer, en primera persona, qué vinos se producen en la comarca, cómo se elaboran, en donde se encuentran los mejores y cómo apreciarlos, de manera que pudiésemos transmitirlo a nuestros estudiantes. La colaboración con la Escuela de Viticultura y Enología, junto con el material proporcionado por la Denominación de Origen Utiel-Requena (en la que se incluía la visita a su sede, la bodega redonda) fueron elementos esenciales. En esta unidad se aprecia la enseñanza del profesor de Enología Antonio Gómez (de la que también es deudora la complementaria del Ámbito Técnico y Científico), además de lo aprendido en la visita a las bodegas Hispano-Suizas, en la cata de distintos vinos y en el valioso intercambio de experiencias con todos los integrantes del grupo, pues cada uno aportaba tanto su paladar como su manera personal de entenderlos y de disfrutarlos.
Espero, sinceramente, que esta unidad avive la vocación por la cultura del vino, desde una perspectiva puramente profesional, entre los estudiantes de PMAR de nuestra comarca, no importa si en el papel de agricultores, de enólogos, de comerciantes o de gestores de espacios digitales que muestren al mundo esta riqueza líquida, milenaria, para que, en un futuro cercano, puedan perpetuar una tradición que nunca debería cesar .

lunes, 30 de enero de 2017

De la libreta de clase al pasaporte del portfolio



El cuaderno es una valiosa herramienta estratégica que facilita el aprendizaje del estudiante y su seguimiento por parte de la familia y del profesor, puesto que refleja no solo el trabajo diario y su progreso, sino también la gestión docente de la clase.
Sin embargo, la relevancia de esta herramienta plantea, a su vez, los retos de qué valorar en el cuaderno de clase y cómo lograr una aplicación exitosa en el aula. Para el primero, realicé un análisis de errores frecuentes en libretas de 1º y 3º de ESO, las reformulé en positivo para establecer una lista de cotejo -inspirado por Enseñar lengua, de Cassany- y lo compartí en este blog, hace unos años, bajo el título de "Carné por puntos para evaluar el cuaderno de clase". Tuvo cierta aceptación entre algunos compañeros y me sirvió durante varios cursos para valorar la libreta y enseñar las rutinas de trabajo necesarias entre mis alumnos de Secundaria, ya que, junto a los ítems redactados como descriptores o "estándares", se establecía una puntuación objetiva que se podía comparar -para mejorarla- de trimestre en trimestre.
Hace un par de años decidí revisar este documento, inspirado por el Portafolio Europeo de las Lenguas (PEL) y su versión electrónica (e-PEL). A pesar de que, tradicionalmente, se había utilizado para la enseñanza de idiomas y no para la de lenguas maternas, me atrajo su diseño tripartito, correspondiente al pasaporte, la biografía lingüística y el dossier. De esta manera, se podrían trabajar las rutinas de trabajo y la reflexión de la propia identidad en el pasaporte; la autoevaluación crítica de la competencia comunicativa en la biografía lingüística; y la recopilación sistemática, meditada, de evidencias en el dossier. Estas evidencias son de muy diversa naturaleza, pues comparten categoría tanto los apuntes como las tareas, actividades, proyectos, lecturas, esquemas, trabajos de investigación, cómics o textos de creación literaria que los estudiantes elaboren durante el curso. Los textos digitales, infografías, presentaciones en Power Point y demás evidencias que superan los límites físicos del papel se gestionarían a través de una versión electrónica en Google Sites, a la que se accede por el código QR del pasaporte, y que todavía continúa en construcción.
Por último, con el fin de garantizar su implantación eficaz en las aulas, el segundo reto, he adjuntado el documento que utilizaría en las primeras sesiones del curso, puesto que muestra con detalle cómo llevarlo a cabo, tanto para las evidencias en papel como en las digitales, con la esperanza de que sea de provecho o sirva de inspiración en algunos compañeros para que dejen de pedir libretas y se atrevan a construir portafolios en colaboración con sus estudiantes.





Modelo de pasaporte para el portafolio:




Para más información, se puede consultar el tablero de Pinterest Port(a)folios:

Sigue el tablero Ortografía de Héctor en Pinterest.

martes, 5 de mayo de 2015

Ficha para el análisis de un texto teatral en Secundaria


Comparto esta "Ficha para el análisis de un texto teatral" que elaboré para la asignatura optativa de Dramatización y Teatro con el fin de que sea de provecho para mis lectores.

En otra ocasión, publicaré varios ejemplos resueltos de este instrumento y, tal vez, la libere en formato .doc o como formulario de Google Forms.

miércoles, 31 de julio de 2013

Ficha para el estudio de obras literarias narrativas



He creado esta ficha para que sirva de referencia a los alumnos de 3º y 4º de ESO que deban entregar un breve estudio literario sobre una de las dos novelas que deben leer para este verano, según el informe de suspendidos que se les ha adjuntado con las notas. 
Para elaborarlo, he tomado como fuentes principales tanto "Guía para el análisis de una novela", disponible en SlideShare, como "Comentario de textos narrativos", publicado por Israel Rodríguez Gil en Scribd. Estos documentos pueden aclarar, de paso, algunos de los apartados más esquemáticos y arrojar luz sobre otros que tal vez no estén al alcance de todos y cada uno de sus lectores. En cualquier caso, y como he hecho desde que inauguré este blog, todo lo que publico está sujeto a revisión y, por tanto, a modificación, siempre que proceda de observaciones fundadas.
En resumidas cuentas, espero que sea de utilidad para mis alumnos y para todos los aficionados a la narrativa de ficción -o a su docencia- y que necesiten de un instrumento de reflexión y evaluación valido y exhaustivo.

domingo, 2 de junio de 2013

Diez consejos para leer en voz alta



La lectura en voz alta es una de las técnicas habituales que utilizamos los profesores de lengua en el aula. A pesar de que se practique tan a menudo, los estudiantes suelen cometer los mismos errores en niveles y centros diferentes. Por ello, he decidido recopilarlos en forma de consejos, para prevenirlos, en un póster que se pueda imprimir y colgar en el aula. 

Os dejo el documento en formato PDF, en dos versiones: una en blanco y negro para imprimir y otra en color, como folleto descargable. 

miércoles, 22 de agosto de 2012

Plantilla para la evaluación de una exposición oral



La comunicación oral humana utiliza un 87% de signos no verbales, tales como los gestos de los interlocutores, su tono de voz, vestimenta o distancia que pueden guardar durante una conversación presencial, frente al 13% restante reservado para las palabras. Por tanto, lo que transmitimos es tan importante o más que lo que decimos en muchas situaciones comunicativas, ya sean cotidianas o profesionales, como entrevistas de trabajo, debates o conferencias.
La Escuela, en cambio, no ha reconocido la importancia de la comunicación oral en la proporción que resultaría necesaria en la vida real de muchos estudiantes, en parte, por la deriva hacia la comunicación escrita que implican tanto el sistema actual de evaluación como las bases metodológicas más tradicionales de la enseñanza de lenguas. Esta deriva tiene como excusa principal la especial dificultad a la hora de calificar, de manera objetiva, una prueba oral más allá de los contenidos puramente conceptuales y la desconfianza en la estandarización de parámetros que se utilicen como descriptores o rúbricas, es decir, de habilidades que debe dominar un estudiante al finalizar un proceso de aprendizaje, pues muchos compañeros alegan que cualquier estándar puede esconder una falsedad, una manipulación más o menos interesada por múltiples razones.
En lo que respecta a mi práctica docente, también comparto esa desconfianza en la excesiva estandarización de los instrumentos de evaluación, ya que muchas veces conllevan una atomización de la calificación que la alejan de una valoración efectiva de la capacidad del alumno, puesto que la suma de tantas notas menores, los árboles, a veces, no dejan ver el bosque. Por otra parte, creo que es un riesgo menor y mucho más calculado que dejarse llevar por la evaluación impresionista, por la calificación " a ojo", que suele estar más condicionada por las circunstancias personales de lo que un evaluador estaría dispuesto a admitir.
La plantilla para la evaluación de una exposición oral que comparto en esta entrada obedece más a necesidades prácticas, del día a día en el aula, que al ánimo de solucionar problemas de índole teórica. Por ello, su planteamiento y ciertos elementos que contiene, aun sin vulnerar el rigor lingüístico, pueden ser revisados e incluso modificados. La búsqueda de un enfoque menos convencional para tratar los contenidos literarios en tercero de ESO durante el curso pasado fue el empuje definitivo. La visión historicista de la literatura suele desembocar en cierta apatía y, en algún caso, rechazo entre el alumnado de este nivel, que percibe, entonces, la materia como poco participativa, plagada de movimientos, nombres propios y de textos que, a menudo, exceden en mucho su capacidad interpretativa. La exposición oral puede constituir una solución adecuada si se adopta como raíz de un enfoque más amplio, el de los proyectos de trabajo, donde se reparta los papeles de cada alumno y se respeten las tres fases principales: planificación, elaboración y ejecución.
Esta plantilla no solo contempla el reparto de papeles y la valoración de las tres fases, sino que pretende orientar al alumno durante todo el proceso, ya que tomarán los parámetros que ofrece este documento tanto como criterios de evaluación que el profesor tendrá en cuenta como objetivos que deberán alcanzar tras la exposición. Muchos están inspirados en errores o vicios que se han ido recopilando de exposiciones orales de otros cursos, de entradas de blogs que trataban de combatirlos mediante retahílas de consejos o de una bibliografía selecta que citaré al final. Además, también tiene en cuenta la elaboración de un guión escrito  previo y la presentación de un power point en calidad de materiales de apoyo para la exposición. Sin embargo, no se ha tenido en cuenta la vestimenta o la apariencia del orador porque no se ha considerado relevante en el ámbito de Secundaria, aunque se puede añadir en el documento en doc si se considera oportuno, así como eliminar alguno de sus apartados por entender que la lista es demasiado prolija o exhaustiva para el uso que se le quiera dar.


PARA SABER MÁS:

CAMPS, Anna (comp.) et alii, Secuencias didácticas para aprender a escribir, Editorial Graó, nº 187, Barcelona, 2003.

GARCÍA-CAEIRO, Ignasi, VILÀ, Montserrat, BADIA, Dolors, LLOBET, Montserrat, Expresión oral, Biblioteca de Recursos Didácticos Alhambra, Alhambra Longman, Madrid, 1994.

INSTITUTO CERVANTES, Saber hablar, Antonio Briz Gómez (coord.), Santillana Ediciones Generales (Aguilar), Madrid, 2008.

PÉREZ ESTEVE, Pilar, ZAYAS, Felipe (eds.), Competencia en comunicación lingüística, Alianza Editorial, Madrid, 2007.

RODRÍGUEZ GONZALO, Carmen (ed.), La Lengua escrita y los proyectos de trabajo. Propuestas para el aula, Perifèric Edicions, Valencia, 2008.

VILÀ I SANTASUSANA, Montserrat (coord.), El discurso oral formal. Contenidos de aprendizaje y secuencias didácticas, Editorial Graó, nº 216, Barcelona, 2005.

Por último, resultan imprescindibles algunos de los enlaces que guardo con la etiqueta "oral" en el marcador social Míster Wong para comprender el proceso de elaboración de esta plantilla.


sábado, 30 de abril de 2011

Ficha para la selección de lecturas para el aula

Imagen de Clan Frida Kahlo
Desde que empecé este blog, he tenido en mente la creación de una ficha que facilitara la selección de lecturas para el aula, pero la falta de un modelo de referencia que me convenciese y la necesidad de dedicarme a otros asuntos me obligaron a aplazarla. 
Ahora la he recuperado por el deseo de facilitar el aprovechamiento didáctico de las obras de Literatura Infantil y Juvenil que reseñe para Aguja de marear con información suplementaria. También ha influido la publicación de Cómo seleccionar libros para niños y jóvenes, de Gemma Lluch y Fundalectura, que ofrece varios modelos de fichas para la selección y clasificación de lecturas literarias y no literarias para bibliotecas.
La ficha para la selección de lecturas que he confeccionado está destinada a docentes de Primaria, Secundaria y Bachillerato, de cualquier materia, aunque no sea lingüística. La primera parte recoge la información bibliográfica esencial de una obra de LIJ, mientras que la segunda se centra en su aprovechamiento didáctico, con información sobre el nivel, los contenidos, los materiales, las competencias básicas implicadas o su repercusión en internet. Sin embargo, cabe advertir que este modelo no es fijo ni definitivo, por lo que es posible que cambie algunos apartados, sobre todo los relacionados con la parte pedagógica.
Aun así, lo que no cambiará es que cada reseña que publique en este blog, sobre una lectura que se pueda aplicar en el aula, tendrá su ficha correspondiente, que podrá descargarse en PDF.
   
Ficha selección lecturas

lunes, 6 de diciembre de 2010

[CiberPlagio Académico] contra los estudiantes ciberopiones

Copiar las ideas o las palabras ajenas para hacerlas pasar como propias constituye una de las tradiciones más arraigadas entre la comunidad estudiantil. Desde las "chuletas" o " chullas" que algunos escribían con una letra minúscula, artesanal, como si fueran amanuenses deshonestos, hasta el "corta y pega" actual con que fusilar los contenidos de Wikipedia o El Rincon del Vago para los trabajos de investigación, se pueden encontrar multitud de técnicas e instrumentos de plagio. Sobre este particular, me ha llamado la atención [Ciberplagio], la página web del proyecto R + D "El plagio entre los estudiantes universitarios", financiado por el MEC, del "Grup de Recerca, Educació i Ciutadania" de la Universidad de las Islas Baleares. Allí publican los resultados que van obteniendo sobre la naturaleza y las causas del ciberplagio universitario -aunque también se puedan aplicar al ámbito de la Educación Secundaria y Bachillerato-, además de ciertas nociones sobre cómo detectarlo, qué recursos y herramientas digitales resultan más útiles para hacerlo o en qué documentos legales puede apoyarse el docente para sancionarlo. Otro aspecto relevante es la cantidad de referencias bibliográficas, tanto estatales como internacionales, que citan, aunque se eche de menos una mayor variedad en el apartado de fuentes digitales, ya que apenas se citan blogs o wikis que aporten una persepectiva realista, más cercana a las aulas, y menos teórica del ciberplagio.
Para terminar esta entrada, me gustaría incidir en cómo y con qué instrumentos se pueden detectar este tipo de engaño. Como docente, hace tiempo que asumí la imposibilidad de localizar todos los plagios que perpetren mis estudiantes ni de tomarlo como una afrenta personal, pero sin renunciar a su búsqueda y a la sanción correspondiente; es similar a lo que les ocurre a los porteros de fútbol: nunca abandonarán la portería ni se cruzarán de brazos, aunque sepan que no pararán todos los balones que les lancen a lo largo de su carrera. Una técnica clásica para comprobar que un documento escrito ha sido copiado de la red es escribir la primera oración o alguna al azar, entre comillas si queremos que sea literal, en nuestro buscador habitual y registrar las dos primeras páginas de resultados. Otra opción es instalar en nuestro equipo el software que apunta [CiberPlagio] o recurrir a cualquiera de las herramientas en línea que se comentan en "Cómo detectar copias no autorizadas", el artículo recopilatorio que publicó What´s New en julio.

domingo, 21 de febrero de 2010

Carné por puntos para evaluar el cuaderno de clase


La mayoría de los docentes estamos de acuerdo en la importancia del cuaderno de clase como instrumento y procedimiento de evaluación. Es una inestimable fuente de información sobre los progresos que realiza cada estudiante, las dificultades que puede encontrar durante el proceso de aprendizaje y la incidencia de nuestra labor docente en el desarrollo del grupo clase. Por otra parte, también revela qué hábitos de escritura, organización, presentación y respeto a las reglas ortográficas  repercutirán, de manera positiva o negativa, en la calificación de otras pruebas escritas que valoren sólo el producto.
Diseñé este "carné por puntos" para disponer de un instrumento de evaluación preciso, fiable, prescriptivo y flexible con las características del alumnado que entregase sus cuadernos de clase. La idea no fue espontánea, sino que me inspiré en el "Baremo analítico de expresión escrita" que cita Daniel Cassany en las páginas 294 y 295 de Enseñar lengua, que consiste en recoger diversos criterios de corrección sobre aspectos lingüísticos y comunicativos para atribuirles una puntuación variable. Los primeros criterios que establecí fueron fruto de un análisis de errores de varios cuadernos de alumnos de 1º y 3º de ESO que pedí al azar. Después, agrupé los errores más frecuentes que había anotado por bloques: Trabajo diario,  Presentación, Organización, Ortografía y Vocabulario.  Estos bloques responden, en la práctica, a la dinámica de clase que suelo llevar en los niveles de Secundaria y, en la teoría, en las seis propiedades que cita Cassany en el título que he citado, aunque, eso sí, muy vagamente.
El establecimiento de la puntuación variable ha sido el mecanismo que más he ajustado desde que utilizo este "carné por puntos". La última versión, que es la que reproduzco en esta entrada, se califica con hasta cincuenta puntos, de los que treinta pertenecen al bloque "Trabajo diario", seis a "Presentación", dos a "Organización", diez a "Ortografía" y dos a "Vocabulario". Esta puntuación primera sirve para que el alumno se fije en los errores que ha cometido y trate de superarlos en el trimestre siguiente. La segunda puntuación, sobre diez, sólo es una calificación final que se obtiene por una sencilla regla de tres. Indica al estudiante que esta nota es similar a la de un control escrito y permite al docente calcular el porcentaje trimestral sin demasiadas complicaciones.
La aplicación en el aula del "carné por puntos" requiere de unas sesiones previas para adecuarlo a los estudiantes e informarlos sobre su funcionamiento. La información que recojamos en las pruebas iniciales bastará para modificar los criterios o alterar la puntuación original. En la siguiente sesión, se reparte la fotocopia del carné a cada alumno y se explica cada uno de los veintiún ítem que se les calificará, además de cómo se hará. Es conveniente que se fije desde el principio del trimestre la fecha de entrega del cuaderno de clase, para que no entre en conflicto con la condición de que no se aceptará ninguno fuera de ese plazo. También debe ser una condición innegociable que el alumno siempre presente el "carné por puntos" con su nombre y apellidos para que su cuaderno sea corregido. En mi caso, mis grupos de Secundaria trabajan con recambios de hojas cuadriculadas que deben entregar en una funda de plástico con el "carné" como portada. Aunque siempre hay excepciones, la gran mayoría cumple esta norma.
La corrección es más rápida que con otros métodos y los resultados son sensiblemente mejores, pues cada estudiante sabe que debe entregar su libreta (hay compañeros que no piden todas las libretas...), cómo hacerla, cuándo lo hará, qué le van a corregir y cuánto contará para su nota trimestral. 



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